martes, 5 de enero de 2010

De la transparencia y la web de la presidencia de la UE

20100104-PresidenciaUE

El caso lo ha explicado estupendamente Marcelino Madrigal en su blog por lo que, como yo no lo voy a saber hacer mejor, os remito a él para las explicaciones de este finalmente inexistente incidente de seguridad.

Pero creo que sí hay un hueco para analizar las causas del revuelo y como combatir sus efectos sobre todo para la imagen de España en el exterior.

Hay tres factores cuya combinación crean cócteles explosivos: la intencionalidad, la ignorancia y la torpeza. Creo que en el caso del presunto hackeo de la web de la presidencia española de la UE se han juntado los tres formando un revuelo tan importante como innecesario.

La intencionalidad

Esta es la base del explosivo que se ha formado. Si juntamos Telefónica con Gobierno de España probablemente no podríamos encontrar un binomio que aúne un mayor número de adversarios mediáticos, entendiendo medios de comunicación en su extensión actual y no como algún juez limitaba unos días atrás.

En la internet española, Telefónica no es la compañía más amada y en cuanto se ha presentado la ocasión han sido centenares los blogueros/twiteros que se han lanzado a degüello sobre el “despilfarro” que suponen los 11.9 Millones de euros por alojar y prestar seguridad a la web de la presidencia española de la UE.

Al Gobierno de España, cualquiera que sea su color político, tampoco no le faltan enemigos dispuestos a aprovechar cualquier resquicio que se pueda presentar por lo que encabezados en esta ocasión desde el grupo Intereconomía y “El Mundo” se han abalanzado a roer lo que los gastos de la presidencia de la UE supone para las mermadas arcas del Estado.

La ignorancia

Los medios de comunicación convencionales han puesto la mecha del explosivo al difundir una noticia no contrastada y con un titular equivocado puesto que la web no ha sido hackeada en ningún momento. La imagen que se ha puesto en los telediarios podía haber sido igual compuesta con Photoshop porque nadie la ha verificado antes de darle crédito. No se han consultado expertos en seguridad informática que ya habían publicado las explicaciones pertinentes.

Algunos twiteros hemos caído en este engaño puesto que la desactivación de la web esta tarde ha hecho sospechar que los técnicos habían preferido “tirar” la web antes de verla sometida a nuevas intrusiones. A esta sensación ha contribuido el tercer factor.

En cuanto al despilfarro convendría analizar muy bien cuales son los términos del contrato que no incluyen sólo alojamiento y seguridad, si es cierto lo que se comenta en meneame.net y recoge Madrigal.

La torpeza

Y es que se de explosivos estamos hablando la dirección política de La Moncloa ha puesto el detonante.

¿Para qué sirve del twitter de @desdelamoncloa? Si esta tarde ha habido un problema de denegación de servicio (¿?) ¿por qué no lo han anunciado desde el primer momento? Twitter tiene la potencia de la inmediatez y alguien no ha sabido verlo así y ha dado pábulo a los comentarios y las dudas (por supuesto sin olvidar las notas de prensa…)

¿Por qué tiene que ser “un puto bloguero al que tiene baneado media internet” quien de la explicación correcta del incidente y no los administradores de la web o sus responsables?

¿Por qué nadie explica porque se le adjudica a Telefónica este contrato por procedimiento “negociado sin publicidad” y no por “procedimiento abierto”? Y de paso ¿por qué no se explican los conceptos de este contrato en román paladino y no con un ambiguo “contrato de Servicio de asistencia técnica de la instalación y funcionamiento de los medios de telecomunicaciones, sistemas informáticos, servicios de videostreaming y alojamiento, gestión y seguridad de la página web para la Presidencia Española de la UE”?

Y es que, como ya he dicho en alguna ocasión anterior, no basta con tener medios tecnológicos. Hay que utilizarlos para explicar cada cuestión de forma que lo entienda el común de los mortales y no de lugar a interpretaciones intencionadas. En una palabra: TRANSPARENCIA.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Manifiesto: “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Vía: @netoraton

viernes, 14 de agosto de 2009

En una palabra

Corto Malté de Hugo PrattMi entorno más cercano me lo afea y los amigos no entienden como, siendo yo funcionario, no desconecto del trabajo nada más salir y mantengo el móvil y el correo abierto siguiendo temas incluso en vacaciones.

Debe haber una razón genética o tal vez se de por generación espontánea. Tampoco es una cuestión fruto de profundas reflexiones sino que me ha salido así toda la vida.

Pude optar por la empresa privada cuando tuve ocasión y jugosas ofertas pero decidí permanecer en esto de la cosa pública.

Me gusta la vida de provincias. Las grandes ciudades están bien para visitarlas, hacer compras, ir a espectáculo y volver a casa.

Casi todo mi entorno infantil era del Madrid. Yo del puñetero Atleti. Ni siquiera puedo preguntarle a mi padre por qué somos del atleti por que él es merengón.

No me van las camisetas con cocodrilos y caballos, me gustan las decoradas con dibujos animados, de la Warner nunca de Disney. El Correcaminos es simpático pero el que mola es el Coyote. De pequeño quería trabajar en la ACME y diseñar artefactos de difícil justificación mercantil.

Luego llegó la etapa de los comics ¿La Marvel? ¡No, por dios! Corto Maltés y el Teniente Blueberry, con ligeras concesiones a Ásterix y Conan el Bárbaro.

¿Los Beatles o los Rolling? Los Ramones y los Clash, moderados por Elvis Costello, Diana Krall o, más recientemente, Norah Jones.

Cuando era joven Mecano arrasaba. Nunca fui a ningún concierto suyo pero no me perdía uno de Siniestro Total.

Me pasa también en las bebidas, podrían gustarme los exquisitos vinos de Rueda o de las Tierras de Castilla sin embargo soy más de la prosaica y mucho menos literaria cerveza.

Hasta ahora a mi me gustaba presumir de no ser mayoritario pero, estos días de asueto, con su clarividencia juvenil mi hija lo ha definido con una palabra y en casi perfecto inglés: “Daddy, eres un loser”.

jueves, 6 de agosto de 2009

Síndrome de Estocolmo playero

No tengo a mano la Wikipedia pero, si no recuerdo mal, el síndrome de Estocolmo es ese que sufren los secuestrados y que despierta un sentimiento de simpatía y de justificación de éstos hacia sus captores.

En la playa se da una vertiente de esta patología psicológica. No se trata en sí de un secuestro propiamente dicho, al menos no en su sentido más físico.

Su manifestación más obvia se da en la cantidad de padres que, ausentes ya de hijo, continúan haciendo maravillosos castillos de arena. La escena suele empezar con la insistencia de la criatura “Papá, vamos a hacer un castillo” reiterado hasta la enésima potencia, lanzado como cuchillas afiladas hacia lo más profundo de nuestra conciencia.

El progenitor suele dudar y se resiste al principio a levantarse de su posición de lectura bajo la sombrilla. Pero el chantaje emocional es fuerte y nadie puede dejar de ser un buen padre y, ya puestos, a ser el mejor, al menos el mejor de la playa y no como ese pringao de tres metros más allá que está haciendo una chapuza de mierda.

Picados, a los padres nos sale la vena gaudisiana y nos ponemos ha hacer una obra maestra de planta ya no cuadrada, sino octogonal. Torres, almenas y churritos dejando caer arena mojada que decoran muy artísticamente.

A todo esto los chavales, como críos que son, una vez captada la atención paterna y pasados los cinco primeros minutos abandonan la tarea para jugar a otra cosa con el niño del arquitecto rival, eso sí sin decir nada a su víctima.

Tras el alarde artístico, el orgulloso pater familias levanta la cabeza intentado ver reconocimiento mundial a su inacabada pero bien orientada obra. En ese momento se da cuenta de que es libre, que ya no tiene captores y que puede abandonar su obra ignorada por todo el resto de la población playera. Es un momento de desconcierto. En un intento inútil intenta llamar la atención de su captor. Es ignorado, si a caso un leve “está bien, que bonito, adiós”.

Es el momento de una retirada discreta, maldiciendo por lo bajini. Unos dicen “cagontó, me la ha vuelto a jugar” otros sin embargo siguen con su síndrome “con lo bien que me estaba quedando”.